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Comentario de 2 Samuel 2:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 2 Samuel 2:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Después de esto aconteció que David consultó a Jehovah diciendo: —¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Jehovah le respondió: —Sube. David volvió a preguntar: —¿A dónde subiré? Jehovah le respondió: —A Hebrón.

consultó a Jehová. 2Sa 5:19, 2Sa 5:23; Núm 27:21; Jue 1:1; 1Sa 23:2, 1Sa 23:4, 1Sa 23:9-12; 1Sa 30:7, 1Sa 30:8; Sal 25:4, Sal 25:5; Sal 27:4; Sal 143:8; Pro 3:5, Pro 3:6; Eze 36:37.

a Hebrón. 2Sa 2:11; 2Sa 5:1-3; 2Sa 15:7; Gén 32:2; Núm 13:22; Jos 14:14, Jos 14:15; 1Sa 30:31; 1Re 2:11; 1Cr 29:7.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

David, luego de consultar a Jehová, va a Hebrón, donde es hecho rey de Judá, 2Sa 2:1-4.

Él alaba a los de Jabes por el bien hecho a Saúl, 2Sa 2:5-7.

Abner hace a Is-boset rey de Israel, 2Sa 2:8-11.

Una escaramuza mortal entre doce jóvenes de Abner y doce de Joab, 2Sa 2:12-17.

Asael es asesinado, 2Sa 2:18-24.

Joab deja de perseguir a Abner, 2Sa 2:25-31.

sepultan a Asael, 2Sa 2:32.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

2Sa 3:1-39; 2Sa 4:1-12

Esta sección cuenta la historia temprana del reinado de David, cuando gobernó sobre Judá y Hebrón. Este fue un período de conflicto entre dos rivales, David, que tomó el trono de Judá, e Is-boset, el hijo sobreviviente de Saúl, que tomó el trono de Israel. Es un registro de traiciones y juegos de poderes, muy parecido a los círculos modernos.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

David consultó a Jehová: David tenía la costumbre de buscar la voluntad de Dios antes de dar un paso importante (1Sa 23:2; 1Sa 30:8). A veces lo hacía por medio del Urim y el Tumim que estaban unidos a la pechera del efod del sacerdote (Éxo 28:30; Lev 8:8; Núm 27:21; Deu 33:8; 1Sa 23:6-9; Esd 2:63; Neh 7:65). Jehová dirigió a David a Hebrón (1Sa 30:31). Su ubicación central, alrededor de unas 20 millas (32 km) al sur de Jerusalén, y su posición fácil de defender, la convirtieron en la capital adecuada para David.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

David sube a Hebrón (2:1-7).
1 Después de esto, consultó David a Yahvé, diciendo: “¿He de subir a alguna de las ciudades de Judá?” Y Yahvé respondió: “Sube.” Preguntó David: “¿A cuál de ellas subiré?” Y Yahvé respondió: “A Hebrón.” 2Subió, pues, allá David con sus dos mujeres, Ajinoam de Jezrael y Abigaíl del Carmel, mujer de Nabal. 3 Hizo también que subieran los que estaban con él, cada uno con su familia, y habitaron en las ciudades de Hebrón. 4 Vinieron los hombres de Judá y ungieron allí a David rey de la casa de Judá. Supo David que las gentes de Jabes Galaad habían dado sepultura a Saúl; 5y David envió mensajeros a los hombres de Jabes Galaad que les dijeran: “Benditos seáis de Yahvé por la misericordia que habéis hecho con vuestro señor Saúl dándole sepultura. 6 Que haga Yahvé con vosotros misericordia y verdad. Yo también os pagaré con favores lo que habéis hecho. 7 Fortaleced vuestras manos y tened valor, pues que, muerto Saúl, los hombres de Judá me han ungido por rey suyo.”

Con sus familiares y legionarios subió David a tierras de Judá, fijando su residencia en los pueblos en torno a Hebrón. Aquellas gentes le querían y le odiaban al mismo tiempo. Por una parte pudieron comprobar su magnanimidad para con Saúl y su moderación al frente de los legionarios. Perteneciente a la tribu de Judá, gozaba de las simpatías de sus hermanos de sangre. Con los principales clanes de la región entró en contacto por medio de sus mujeres. Acabó por ganar a su causa a las gentes del país su campaña contra las tribus nómadas del sur, que amenazaban su seguridad (1Sa 27:10-12; 1Sa 30:26-31) y la galantería de enviar parte del botín cogido al enemigo a los ancianos de aquellos pueblos (1Sa 30:26-31). Por otra parte, la presencia de un grupo de hombres, muchos de ellos con tipo y hechos de bandolero, no podía halagar a los pueblos, que debían proveer a su manutención, por no alcanzarles las requisas y expolios periódicos en las regiones enemigas de los alrededores. Pero la figura relevante de David servía de contrapeso.
Los ancianos de Judá fueron a Hebrón para ungirle rey de la casa de Judá. No quiere decir el texto que nada sabía David de su unción por parte de Samuel (1Sa 16:1-13), pero esta unción y designación divinas debían ser rubricadas, como fue el caso de Saúl, por la voluntad popular. La unción de que se habla en nuestro texto es más bien modesta, alcanzando su reinado a la tribu de Judá, en contraposición a la Deu 5:3, en que los ancianos de Israel le ungirán por rey sobre las restantes. Al sur de Jerusalén pasaba la línea fronteriza septentrional de la tribu de Judá (Jos 15:6-9). Desde el primer momento trata David de captarse el favor de todo Israel dando la impresión de que es el primero en lamentar la pérdida de Saúl. Al conocer el gesto de los de Jabes Galaad, mandó allí unos mensajeros con el encargo de felicitarles por su acción prometiéndoles al mismo tiempo una gratificación. Aprovecha esta ocasión para notificarles que los hombres de Judá le han ungido por rey suyo, invitándoles, implícitamente, a alinearse a su lado. Pero los de Jabes, unidos con los benjaminitas por lazos de sangre Que 21:12-14) y agradecidos a Saúl (1Sa 11:1-11), no podían tan pronto situarse en la órbita del nuevo rey.

Intrigas de Abner (1Sa 2:8-11).
8 Pero Abner, hijo de Ner, jefe del ejército de Saúl, tomó a Isbaal, hijo de Saúl, y, llevándole a Majanaím, 9 le alzó por rey de Galaad, de Aser, de Jezrael, de Efraím, de Benjamín y de todo Israel. 10Cuarenta años tenía Isbaal, hijo de Saúl, cuando comenzó a reinar en Israel, y reinó dos años. Sólo la casa de Judá seguía a David. 11El tiempo que David reinó en Hebrón sobre la casa de Judá fue de siete años y seis meses.

Era Abner general del ejército de Saúl (1Sa 14:50; 1Sa 17:55; 1Sa 20:25), primo hermano del rey, por ser ambos hijos de Quis y de Ner respectivamente, que lo eran a su vez de Abiel. Era natural que Abner defendiera la causa de su casa y entronizara rápidamente al único hijo que quedaba de Saúl, llamado Isbaal, que significa “hombre de Baal.” Para expresar su aversión a este dios cananeo, los escribas sustituyeron este nombre por boset, que significa “abominación, vergüenza.” Se le llama Isbaal en 1Cr 8:33. Quizá a causa de su poca edad o por enfermedad, no tomó parte Isbaal en los combates de Gelboé, en donde murieron su padre y sus hermanos. Isbaal fue llevado a Majanaím, ciudad de TransJordania, unida estrechamente a la vida de Jacob (Gen 32:2-23), y cuyo emplazamiento se discute 1. Allí fue proclamado Isbaal rey de Israel unos años después de la muerte de su padre, quizá como reacción al reinado de David sobre Judá, tratando de contrarrestar su prestigio, siempre en aumento. Bajo el dominio de Isbaal pasó el territorio de Galaad, el correspondiente a la tribu de Aser Que 1:31), la llanura de Jezrael (1Sa 29:1-11), el territorio de Efraím (1Sa 1:111Sa 9:4) y la tribu de Benjamín, de la cual procedía Saúl (1Sa 9:21).
Cabe desconfiar de las cifras tocantes a la edad de Isbaal y a los años de su remado (1Sa 4:5; 1Sa 5:4-5); el primer número parece exagerado; 1 segundo, demasiado bajo. Pero debemos tener en cuenta lo dicho acerca del tiempo en que Abner entronizó a Isbaal, que fue, al parecer, unos años después de la muerte de Saúl. El autor pone de relieve la diferencia territorial entre ambos reinos.

La batalla de Gabaón (1Sa 2:12-32).
12 Abner, hijo de Ner, y los seguidores de Isbaal, hijo de Saúl, salieron de Majanaím para Gabaón. 13 Joab, hijo de Sarvia, y los seguidores de David se pusieron en marcha. Encontráronse cerca del estanque de Gabaón y acamparon los unos de un lado del estanque, los otros del otro, 14 Abner dijo a Joab: “Salgan unos cuantos jóvenes y combatan a nuestra vista.” Joab respondió: “Que salgan.” 15Y salieron, avanzando en igual número, doce de Benjamín, por Isbaal, hijo de Saúl, y doce de los seguidores de David; 16 y cogiendo cada uno a su adversario por la cabeza, le hundió la espada en el costado y cayeron todos a una, llamándose por eso aquel lugar Campo de las Rocas, que está en Gabaón. 17Hubo aquel día muy recia batalla, y Abner y los hombres de Israel fueron vencidos por los seguidores de David. 18Estaban allí los tres hijos de Sarvia: Joab, Abisaí y Azael. Azael era ligero de pies, como un corzo de los campos, 19y persiguió a Abner, sin apartarse de en pos de él ni a la derecha ni a la izquierda. 20Abner miró detrás de sí y le dijo: “¿Eres tú, Azael?” El respondió: “Yo soy.” 21Y Abner le dijo: “Apártate o a la derecha o a la izquierda, coge a uno de esos mozos y toma sus despojos.” Pero Azael no quiso apartarse de él, 22y Abner dijo entonces a Azael: “Apártate de en pos de mí o te derribo en tierra, y ¿cómo podría yo levantar mis ojos delante de Joab, tu hermano?” 23 Pero Azael rehusó retirarse, y Abner le hirió entonces, sin volverse, con la lanza en el abdomen, saliéndole la lanza por detrás, y allí cayó y murió. Todos, al llegar al lugar donde había caído Azael, se detenían. 24Joab y Abisaí persiguieron a Abner, llegando, al ponerse del sol, a la colina de Amma, que está frente a Guiaj, del lado del desierto de Gabaón. 25 Los hijos de Benjamín se reunieron detrás de Abner en apretado haz y se apostaron en lo alto de la colina; 26 y Abner, llamando a Joab, le dijo a voces: “¿Hasta cuándo no dejará de devorar la espada? ¿No sabes que al fin viene la desesperación? ¿A cuándo esperas para decir a los tuyos que dejen de perseguir a sus hermanos?” 27 Y Joab respondió: “Por Dios vivo que, si no hubieras hablado tú, el pueblo no habría dejado de perseguir a sus hermanos hasta mañana.” 28Y Joab hizo sonar la trompeta, y el pueblo se detuvo, y no persiguieron ya a Israel, cesando el combate. 29Abner y sus gentes, después de marchar toda la noche por el Araba, pasaron el Jordán, cruzaron todo el Bitrón y llegaron a Majanaím. 30joab, cesando en la persecución de Abner, reunió a todo el pueblo. Faltaban de los servidores de David diecinueve hombres y Azael. 31 Los seguidores de David habían herido de muerte a trescientos sesenta hombres de los de Benjamín, de los de Abner. 32 Lievarón a Azael y le sepultaron en el sepulcro de su padre en Belén. Joab y sus hombres marcharon toda la noche y llegaron a Hebrón al despuntar el día.

Por vez primera, los dos reinos entraban en colisión; los jefes del estado mayor del ejército de Israel y de Judá eran, respectivamente, Abner y Joab. Era este último hijo de Sarvia, hermana de David (1Cr 2:16; 1Sa 26:6), generalísimo del ejército de David, con gran influencia en la corte, de la que no pocas veces fue víctima el propio rey. Salió Abner de Majanaím y pasó el Jordán, acampando en el poblado de Gabaón, el actual El-Gib, a unos nueve kilómetros al norte de Jerusalén y en el límite meridional de la tribu de Benjamín. Quizá fue éste un intento de someter a la tribu de Judá, que permanecía fiel a David, o un despliegue y alarde de fuerzas para atemorizar a éste. A uno y otro lado de un estanque que había en Gabaón se situaron los dos ejércitos, prontos a batirse. Se convino en que combatieran doce jóvenes – o guerreros escogidos – de cada parte; la lucha fue salvaje, cayendo todos a una, atravesados de parte a parte por la espada del enemigo de enfrente. En Gabaón hay un sitio que, en recuerdo de este hecho, se llama helqath assurim, campo de las piedras. Algunos proponen las lecciones helqath hassidim, campo de los centinelas; helqath hassarim, campo de los adversarios (Leimbach, Schulz) o helqath hassiddim, campo de los costados (Dhorme). Todos estos cambios se basan en simples conjeturas 2.
A la lucha de los jóvenes siguió el combate general – a no ser que el texto siguiente se refiera a un episodio distinto -, inclinándose la lucha de parte de David.
Los tres hijos de Sarvia estaban presentes. Azael, que era ligero de pies, persiguió a Abner. Temía éste que, al derribar a Azael, su hermano, Joab, se convirtiera en el goel de sangre, con derecho a matarle para vengar su muerte (1Sa 3:27). Azael, en contra de la voluntad de Abner, cayó muerto en el suelo. Se desconoce el emplazamiento de la colina de Amma. Según Fernández (Problemas 107), más bien cabe hablar de desierto de Gaba en vez de desierto de Gabaón.
A las reflexiones de Abner sobre la conveniencia de continuar la lucha responde Joab tocando a retirada. El combate sólo podía conducir a ahondar más las diferencias entre uno y otro reino; o también: sucede que, al encontrarse un pueblo en el paroxismo de la desesperación, es capaz de reaccionar de manera desfavorable para el vencedor. Abner y sus hombres descendieron a la depresión jordánica, remontando el curso del río durante toda la noche; atravesaron el Jordán, siguiendo por la cuenca o desfiladero (bitrón) del Yaboc hasta llegar a Majanaím. Joab y los suyos regresaron a. Hebrón, haciendo un alto en Belén para dar sepultura al cadáver de Azael.

Fuente: Biblia Comentada

David consultó a Jehová. Después de la muerte de Saúl, David podía moverse por el país libremente según el Señor lo dirigiera. Se puede ver un contraste entre Saúl, que había indagado del Señor, y a quien el Señor no había querido responder (cp. 1Sa 28:6) y David, que también indagó del Señor, y el Señor le dio dirección. ciudades de Judá. David pidió guía al Señor acerca de adónde comenzar su reinado. Le preguntó primero si debía comenzar en el sur de Judá. El Señor le respondió afirmativamente y así David buscó un lugar más definido. El núcleo del futuro reinado de David vendría de las ciudades de Judá. Hebrón. Con la mayor altitud de entre todas las localidades de Judá, esta ciudad fue estratégicamente escogida para que fuera el lugar inicial del gobierno de David sobre Israel. Hebrón se encuentra a 32 km al SSO de Jerusalén. Abraham se había asentado allí mucho tiempo atrás (Gén 13:18), y posteriormente Hebrón fue entregada a Caleb (Jos 14:13-14; Jue 1:20) cuando Israel ocupó la tierra después de la peregrinación por el desierto.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

2Sa 2:1-32; 2Sa 3:1-39; 2Sa 4:1-12; 2Sa 5:1-5 : Las dos unciones de David, primero como rey de Judá y luego como rey de Israel enmarcan una sección presidida por los múltiples obstáculos que retrasaron la unión; entre tales obstáculos destacan las seculares diferencias entre Israel y Judá, la descomposición de la dinastía de Saúl y, más directamente, los asesinatos del efímero Isbóset y del general Abner, ante los cuales una vez más el nuevo rey ha de proclamar su inocencia.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

2Sa 2:5-19; 1Sa 23:2; 1Sa 23:10; 1Sa 30:8 (ver 1Sa 28:6).

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

— Hebrón: Era la ciudad más importante del territorio de Judá. Durante la conquista había pertenecido al clan de Caleb (Jos 15:13-14; Jue 1:20; 1Sa 25:3), hasta su incorporación a la tribu de Judá. Su santuario estaba vinculado a las tradiciones patriarcales de Abrahán.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

David proclamado rey de Judá. La muerte de Saúl significó que David ahora tenía libertad para irse del territorio filisteo y volver a JudaŒ, su tierra natal. Dos cosas hubieran podido obstruir este cambio. Si Saúl hubiera dejado un sucesor fuerte, igual de hostil hacia David, no habría sido posible. Si los filisteos hubieran objetado el traslado, habría resultado muy difícil moverse. Así que no sorprende el que David consultara al Señor sobre el asunto; o sea que le pidió a Abiatar que consultara el oráculo sagrado (ver 1 Sam. 23:9-12).

Ni el escritor bíblico ni el lector se sorprenden ante el hecho de que David fuera proclamado rey (aunque de una sola tribu, la de Judá). La voluntad de Dios se había revelado con claridad desde mucho antes, como en 1 Sam. 16. No obstante, desde una perspectiva puramente política, la decisión de los hombres de Judá resulta inesperada. La muerte de Saúl y la victoria aplastante de los filisteos en Gilboa ha de haber creado un caos político en todo Israel, y los ancianos de las tribus al principio han de haber vacilado mucho sobre el mejor curso de acción. David tenía por lo menos tres cosas para ofrecerles: Buena fama como soldado, antecedentes de acciones provechosas para Judá y algún tipo de alianza o acuerdo con los filisteos. El también era, por supuesto, oriundo de Judá.

El mensaje de David a la ciudad de Jabes, en Galaad, es de interés especial. Esta ciudad tenía fuertes lazos con Saúl (ver 1 Sam. 11; 31:11-13) y estaba situada en la Transjordania, en la misma área donde Isboset, el rey rival de David, estableciera su ciudad capital, Majanaim (8, 9). Hubiéramos esperado, entonces, que Isboset y no David, fuera el que enviara a Jabes, en Galaad, un mensaje de gratitud y aliento como éste. El hecho es que David ya estaba indicando a los israelitas fuera de Judá que creía que era el auténtico sucesor de Saúl, y que tenía autoridad sobre todo Israel. Su mensaje ni tuvo en cuenta la existencia de Isboset.

La ciudad capital de David era HebroŒn, hacia el sur de Judá. Más adelante, Jerusalén sería su capital, pero en ese tiempo Jerusalén no estaba en manos israelitas. De hecho, Jerusalén puede haber sido en cierta forma una barrera, separando a Judá de las tribus israelitas que quedaban más al norte. De ser así, esto ayudaría a explicar por qué Judá tomó su propia iniciativa de escoger su propio rey.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

2.1 Aun cuando David sabía que él llegaría a ser rey (1Sa 16:13; 1Sa 23:17; 1Sa 24:20), y a pesar de que el momento parecía el adecuado (ahora que Saúl estaba muerto), aun así David preguntó a Dios si debía regresar a Judá, el territorio de su tribu natal. Antes de que avancemos a lo que nos parece obvio, primero lleve el asunto ante Dios, que es el único que conoce el mejor momento.2.1 Dios dijo a David que regresara a Hebrón, donde pronto sería coronado rey de Judá. David hizo de Hebrón su capital porque: (1) era la ciudad más grande de Judá en ese tiempo, (2) era segura contra los ataques, (3) estaba localizada cerca del centro del territorio de Judá, y (4) muchas rutas principales de comercio convergían en Hebrón, haciendo de esta manera difícil el corte de las líneas de suministro.2.4 La tribu de Judá coronó públicamente a David como su rey. Samuel había ungido rey a David muchos años antes (1Sa 16:13), pero la unción había sido llevada a cabo en privado. Esta coronación fue como una toma de posesión de un funcionario público que ya había sido elegido para ese puesto. Sin embargo, el resto de Israel, no aceptó el reinado de David durante siete años y medio (1Sa 2:10-11).2.4-7 David envió un mensaje para agradecer a los hombres de Jabes de Galaad que habían arriesgado su vida para sepultar el cuerpo de Saúl (1Sa 31:11-13). Saúl había rescatado A Jabes de Galaad de cierta derrota cuando Nahas amonita había rodeado la ciudad (1 Samuel 11), de esta manera los ciudadanos demostraron su gratitud y generosidad. En su mensaje, sugirió además que siguieran el ejemplo de Judá y lo reconocieran como su rey. Jabes de Galaad se localizaba al norte de la tierra de Galaad, y David buscaba con esto obtener el apoyo de las diez tribus restantes que no lo habían reconocido todavía como rey.2.10, 11 David gobernó Judá durante siete años y medio, mientras Is-boset reinó en Israel por solo dos años. La brecha de cinco años puede haberse dado debido a que Is-boset no tomó posesión del trono inmediatamente después de la muerte de Saúl. Como consecuencia del constante peligro que representaban los filisteos en la parte norte de Israel, pudieron haber pasado cinco años antes de que Is-boset comenzara a reinar. En el transcurso de ese tiempo, Abner, comandante de su ejército, probablemente jugó un papel principal en la división de los filisteos que dio origen a la confederación del norte. Sin tener en cuenta el inicio de su reinado, su dominio fue débil y limitado. Los filisteos aún dominaban el área e Is-boset fue intimidado por Abner (3.11).2.12ss Con Israel dividido, hubo una tensión constante entre el norte y el sur. No obstante, el verdadero rival de David en el norte no fue Is-boset sino Abner. En este incidente, Abner sugirió un «peligroso torneo» entre los campeones de su ejército y los campeones del ejército de David, guiados por Joab. El hecho de que esta confrontación sucediera en el estanque de Gabaón (localizado en el territorio natal de Saúl, Benjamín) nos indica que los hombres de Joab estaban presionando por el norte, obteniendo más territorio. Abner pudo haber sugerido esta confrontación con la esperanza de detener el avance de Joab.Se suponía que doce hombres de cada lado pelearían entre sí y el lado que presentara más sobrevivientes sería declarado vencedor. El enfrentamiento entre David y Goliat (1 Samuel 17) fue una estrategia militar similar, una manera de evitar un terrible derramamiento de sangre en una guerra sin cuartel. En este caso, sin embargo, la totalidad de los veinticuatro campeones murieron antes de que algún bando pudiera reclamar la victoria. No se logró nada, y la guerra civil continuó.2.21-23 Abner advirtió en repetidas ocasiones a Asael que regresara para no perder su vida, pero Asael se negó por el deber que se impuso a sí mismo. La persistencia es una cualidad buena si se usa para una buena causa. Pero si la meta es exclusivamente el honor personal o de algún beneficio, la persistencia puede no ser más que mera terquedad. La terquedad de Abner no solo le costó la vida, sino que además aceleró una desunión infortunada en el ejército de David en los años siguientes (3.26, 27; 1Ki 2:28-35). Antes de que decida alcanzar una meta, asegúrese de que la misma valga su devoción.2.28 Esta batalla terminó con la victoria de las tropas de Joab (2.17), pero la guerra continuó en la nación dividida hasta que David fue finalmente coronado rey de Israel (5.1-5).PERSONAJES EN EL DRAMAPuede causar confusión seguir la pista de todos los personajes presentados en los primeros capítulos de 2 Samuel. Aquí presentamos alguna ayuda.Joab – Hijo de Sarvia, media hermana de David – Uno de los generales de David y más tarde, comandante en jefe De DavidAbner – Primo de Saúl – Comandante en jefe de Saúl – Estaba del bando de Saúl e Isboset, pero hizo ofertas a DavidAbisai – Hermano de Joab – Alto oficial en el ejército de David, jefe de «los tres» – Estaba del bando de Joab y DavidAsael – Hermano de Abisai y Joab – Alto oficial, uno de los treinta guerreros seleccionados de David (hombre «ligero de pies») – Estaba del bando de Joab y DavidIs-boset – Hijo de Saúl – Selección de Saúl y de Abner como rey – Estaba del bando de Saúl

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 52 Núm 27:21; Jue 1:1; 1Sa 28:6; 1Sa 30:8

b 53 Gén 23:2; Núm 13:22; Jos 14:14; Jos 20:7; Jos 21:11; Jos 21:12; 1Sa 30:31; 2Sa 5:1; 1Re 2:11

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Hebrón. Ciudad estratégica en el centro de Judá. Hebrón estaba a unos 30 km al sur de Jerusalén. Probablemente David la escogió como su capital por sus lazos con las tradiciones patriarcales (cp. Gn 13:18).

Fuente: La Biblia de las Américas

Los caps. 2Sa 2:1-32; 2Sa 3:1-39; 2Sa 4:1-12 registran el conflicto entre dos rivales: David, quien tomó el trono de Judá, e Is-boset, el heredero de Saúl, quien ocupó el trono en Israel.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

[.] La muerte de Saúl parece echar abajo la unión reciente y frágil de las doce tribus. David es reconocido como rey por los de su propia tribu, los de Judá. El norte permanece fiel al hijo de Saúl. Desde el comienzo David piensa reunirlos a todos. Para lograr este fin busca simpatías entre los partidarios de Saúl y felicita a los hombres del norte que lo sepultaron.

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana

[1] En Hebrón, cerca de Jerusalén y en los límites con los filisteos, se proclama David como nuevo rey.[5] David es sensible a su condición de representante de Dios; pero también maneja hábilmente las intenciones políticas.[8] Isboset, hijo de Saúl, es proclamado rey por Abner, general de Saúl. Esto origina una guerra civil. Abner apoya a Isboset y Joab a David.

Fuente: Notas Torres Amat