Comentario de Daniel 7:9 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
“Estaba mirando hasta que fueron puestos unos tronos, y se sentó un Anciano de Días. Su vestidura era blanca como la nieve, y el cabello de su cabeza era como la lana limpia. Su trono era como llama de fuego; y sus ruedas, fuego ardiente.
hasta que fueron puestos tronos. Dan 2:34, Dan 2:35, Dan 2:44, Dan 2:45; 1Co 15:24, 1Co 15:25; Apo 19:18-21; Apo 20:1-4.
y se sentó un Anciano de días. Dan 7:13, Dan 7:22; Sal 90:2; Sal 102:24, Sal 102:25; Isa 9:6; Miq 5:2; Hab 1:12.
cuyo vestido era blanco. Sal 45:8; Sal 104:2; Mat 17:2; Mar 9:3; Flp 3:9; 1Ti 6:16; 1Jn 1:5; Apo 1:14.
su trono llama de fuego. Hch 2:30, Hch 2:33; 2Ts 1:7, 2Ts 1:8; 2Pe 3:7-10.
y las ruedas … fuego ardiente. Sal 104:3, Sal 104:4; Eze 1:13-21; Eze 10:2-7.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Anciano de días es una referencia a Dios el Padre como testigo por la obediencia de «uno como un Hijo de hombre» a Él (vv. Dan 7:13, Dan 7:14) y su papel en el juicio (v. Dan 7:22).
fuego ardiente es un símbolo de juicio.
las ruedas se refiere a la carroza en la que Dios cabalga a la batalla para ejercer su soberanía y aparecer como Juez (Eze 1:15-21; Eze 10:1-22).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
SE SENTO UN ANCIANO DE DIAS. El «Anciano de días» es otra manera de reconocer a Dios como el Eterno, a quien Abraham reconoció como «el Juez de toda la tierra» (Gén 18:25). Se le describe como el que juzga a todas las personas y a todos los reinos al final de los tiempos. La descripción de Dios en este versículo también revela su santidad («cuyo vestido era blanco como la nieve»), su majestad («el pelo de su cabeza como lana limpia») y su justicia ardiente («su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente»).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
Estuve mirando. La visión de Daniel se adelanta al trono divino desde el cual caerá juicio sobre el cuarto reino (cp. Apo 20:11-15).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Apo 4:2-3.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
— un anciano: Este anciano (el texto dice lit. un anciano de días, un modo de expresar la eternidad) es una figura de la divinidad hebrea, descrita aquí con rasgos similares a los de El, dios supremo del panteón cananeo.
— fuego ardiente: En la literatura bíblica es corriente hablar del ámbito ígneo o incluso de la naturaleza ígnea de la divinidad (ver Isa 6:2; Isa 6:7 y Eze 1:13; Eze 1:27; Eze 8:2; Eze 8:4; Eze 10:2).
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
NOTAS
(1) O: “se colocó un magnífico trono”, si el sustantivo aram. está en pl. para denotar majestad.
(2) “Y el Anciano de Días.” Aram.: we‛At·tíq Yoh·mín; lat.: An·tí·qu·us Di·é·rum.
REFERENCIAS CRUZADAS
u 406 Rev 20:4
v 407 Sal 90:2; Dan 7:13; Dan 7:22; Hab 1:12; Rev 4:2
w 408 Sal 104:2; Rev 19:8
x 409 Rev 1:14
y 410 Isa 6:1
z 411 Deu 9:3; Heb 12:29
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
el Anciano de Días. Es decir, Dios.
nieve…lana pura. Las dos figuras son blancas, simbolizando pureza (cp. Is 1:18; Ap 3:4, 5).
llamas de fuego. A veces el fuego se asocia con Dios y su juicio (vers. 11; cp. Ex 24:17; Is 29:6; He 12:29).
sus ruedas. Aparentemente el trono tenía la forma de un carruaje (cp. Ez 1:1– 28; 10:1– 17).
Fuente: La Biblia de las Américas
Anciano de días. Una referencia a Dios como Juez (cp. Isa 57:15).