Biblia

Comentario de Ezequiel 45:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 45:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

“Cuando repartáis la tierra por sorteo para que se la tome en posesión, apartaréis para Jehovah una parte de la tierra, la cual será considerada santa. Será de 25.000 de largo por 20.000 de ancho. Esta será sagrada en toda su área alrededor.

cuando repartáis por suertes. Eze 47:21; Eze 48:29; Núm 34:13; Jos 13:6; Jos 14:2; Sal 16:5, Sal 16:6.

apartaréis una porción. Eze 45:2-7; Eze 48:8-23; Lev 25:23; Pro 3:9.

que le consagraréis. Zac 14:20, Zac 14:21.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

La porción de la tierra para el santuario, Eze 45:1-5;

para la ciudad, Eze 45:6;

y para el príncipe, Eze 45:7-8.

Ordenanzas para el príncipe, Eze 45:9-25.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Una distinguible —apartaréis, santificado— sección iba a ser distribuida para Dios. Esta área sería dividida en dos partes iguales. Una de ellas sería para los sadoquitas, los sacerdotes, los ministros del santuario. En el centro de esta parte está el entorno santo, de un poco más de un kilómetro cuadrado, alrededor del Templo, el santuario y el Lugar Santísimo. La otra mitad del entorno santo sería la porción dada a los levitas. Todo esto es santo; Dios la posee. Las veinte cámaras se interpretan en la Septuaginta como «ciudades para vivir».

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

ESTA TIERRA TENDRÁ POR POSESIÓN. Estos versículos se refieren a la tierra que debía separarse como la herencia para los sacerdotes que sirven delante del Señor en su santo templo. Esos ministros ya no explotarán económicamente al pueblo, sino que estarán satisfechos con «lo consagrado» (v. Eze 45:4).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

45. Nueva distribución de la Tierra Santa.
El profeta distribuye idealmente la futura tierra de promisión. Después de describir el templo y las condiciones que deben cumplir los sacerdotes y levitas para hacer resaltar mejor la santidad del lugar y de sus funciones, asigna ahora una parte central del territorio israelita al templo, y en torno a éste la porción territorial de los sacerdotes y del príncipe. Después determina la tributación que se ha de seguir en la nueva teocracia para que nada falte al culto. Puede dividirse el capítulo en las siguientes perícopas: a) distribución territorial asignada al templo, a los sacerdotes, levitas, ciudad de Jerusalén y príncipe (1-8); b) exhortación al príncipe a no oprimir al pueblo; c) diezmos que pagará el pueblo al príncipe, el cual debe aportar lo necesario a los sacrificios (9-17); d) días de expiación y fiestas de Pascua y Tabernáculos (18-25).

Territorio asignado al templo, a los sacerdotes y a. los príncipes (1-8)
1 Cuando distribuyáis por suerte la tierra para poseerla, reservaréis una porción a Yahvé, que le consagraréis en la tierra, de veinticinco mil codos de largo y veinte mil de ancho *, que en todo su término en derredor será santa. 2 De ella será para el santuario un cuadro de quinientos por quinientos codos, que tendrá en torno un espacio libre de cincuenta codos. 3 De esa extensión la medirás, de un largo de veinticinco mil codos y un ancho de diez mil, y en ella quedará el santuario, el santísimo. 4 Esta porción santa de la tierra será para los sacerdotes, que se acercan a ministrar a Yahvé y servirá para sus casas y como lugar santo para el santuario. 5 Asimismo, veinticinco mil de largo y diez mil de ancho para los levitas que hacen el servicio de la casa, y en ella tendrán ciudad de habitación. 6 Para propiedad de la ciudad destinaréis cinco mil codos de ancho y veinticinco mil de largo, paralelamente a la porción santa reservada, que pertenecerá a la casa de Israel. 7 El príncipe tendrá su parte, lindando de ambos lados con la parte del santuario y la parte de la ciudad del lado occidental hacia occidente, y del lado oriental hacia el oriente, y de una longitud igual a una de las partes, desde la frontera occidental a la oriental. 8 Esta será su propiedad, su posesión en Israel, y así mis príncipes no oprimirán nunca más a mi pueblo y dejarán la tierra a la casa de Israel por sus tribus.

Ezequiel nos presenta en este capítulo una distribución simétrica y sistemática ideal de la nueva Tierra Santa. Se trata de una idealización utópica en función de ideas teológicas. El centro de la nueva Tierra de Promisión será el templo, morada de Yahvé.’ Las tribus serán sistemáticamente distribuidas al norte y al sur del recinto sagrado. La nueva vida nacional debe ser teocrática en el sentido pleno y efectivo de la palabra; de ahí la presencia de Yahvé en el centro geográfico de Tierra Santa. Como la descripción es ideal, prescinde el profeta de las particularidades geográficas y demográficas. Primeramente nos presenta la parte central del territorio- – que será considerada como sagrada, reservada a Yahvé – , de 25.000 codos de larga (unos 13 km.) y 20.000 codos de ancho (unos 10 km.) 2.
Toda esta zona será considerada como santa (v.1), perteneciente a Yahvé. El centro de ésta estará reservada al santuario en una extensión de “quinientos por quinientos codos” (unos 250 X 250 metros, que es la extensión que nos dio en 42:15-20 para las dimensiones del templo). En torno a este sagrado recinto habrá “un espacio libre de cincuenta codos” (unos 25 m. largos). Dividiendo el rectángulo descrito (v.1) de 25.000 X 20.000 codos en dos partes a lo ancho, tenemos dos rectángulos adyacentes de 25.000 de largo por 10.000 de ancho (v.3). Uno de éstos es destinado a los sacerdotes (v.4), y en su centro está propiamente el templo 3. El otro rectángulo, al norte del anterior, está reservado a los levitas (v.6). Paralela a la porción santa (v.6), al sur de la zona asignada a los sacerdotes, estará la parte reservada a la ciudad, de 25.000 codos de largo por 5.000 de ancho (unos 2:5 km.).
La porción asignada al príncipe se extiende al oriente y occidente de las zonas asignadas a los sacerdotes, levitas y ciudad (v.7). Su anchura es de 25.000 codos (13 km.), igual a la porción reservada a la zona consagrada. La parte, pues, reservada al príncipe estaba en el centro geográfico de Tierra Santa, dividiendo las tribus del norte de las del sur, como veremos a continuación. Además, la zona del príncipe estaba interrumpida por la zona sagrada, que forma un cuadrado. El profeta, con esta distribución, quiere simbolizar la fuerza teocrática de la nueva organización nacional y asentar que el príncipe no tiene derecho a apropiarse nada de las tribus, ya que tiene una posesión muy vasta y en el mejor lugar del país4.

Deberes y derechos tributarios del príncipe (9-17).
9 Así dice el Señor, Yahvé: ¡Basta, príncipes de Israel! Dejad la violencia y la rapiña” Haced juicio y justicia, no haya de parte vuestra exacciones sobre mi pueblo, dice el Señor, Yahvé. 10 Sean justas vuestras balanzas, justo vuestro “efá,” justo vuestro “bat.” 11 El “efá” y el “bat” sean de la misma medida, de suerte que el “bat” contenga un décimo del “jómer,” y una décima parte del “jómer” el “efá.” Uno y otro corresponderán al “jómer.” 12 El “siclo,” veinte “güeras.” Los cinco siclos habrán de ser cinco; los diez, diez, y cincuenta siclos la “mina.” 13 La ofrenda que reservaréis será ésta: un sexto de “efá” por “jómer” de trigo, y un sexto de “efá” por “jómer” de cebada. 14 Y la ley para el aceite, para el “bat” de aceite, ésta: la décima parte de un “bat” por “kor.” Diez “batos” son el “jómer” 5, pues diez “batos” hacen un “kor.” 15 De las reses, una por manada de doscientas de los pastos regados de Israel 6, para el sacrificio pacífico y para el expiatorio, dice el Señor, Yahvé. 16 Todo el pueblo de la tierra hará esta oblación al príncipe de Israel, 17 y cuenta del príncipe será dar el holocausto, la ofrenda y la libación en las fiestas, en los novilunios, en los sábados y en todas las solemnidades de la casa de Israel, y él ofrecerá el sacrificio expiatorio, la ofrenda, el holocausto y el sacrificio eucarístico para expiar la casa de Israel.

Los grandes responsables de la catástrofe de Israel fueron los magnates y los reyes de Israel. Con sus rapiñas y violencias sembraron la injusticia y la desesperación en el pueblo 7. En adelante deben los príncipes dar ejemplo de justicia, siendo escrupulosos en sus balanzas (v.9.), sin deformar su capacidad y el precio 8.
A continuación especifica concretamente el valor de cada medida de áridos y de líquidos. El jómer, equivalente a la carga de un asno (de ahí su nombre, que significa asno), contenía 392:8 litros. El efá es la medida de sólidos, equivalente al bat, medida de líquidos, las cuales valían la décima parte del jómer, es decir, 39,3 litros 9. El siclo (de sheqel: peso) era de oro o de plata. Este último equivalía a 14:200 gramos. El güera era la 1/20 parte del siclo 10. Cincuenta siclos valían una mina (v.12). El profeta urge que los valores reales y nominales deben corresponderse en los pesos y medidas. El pueblo debe contribuir al sostenimiento de los gastos del culto con 1/6 de efá (unos seis litros) por cada, jómer o kor (393:8 1.) u. De las reses ovinas, por cada 200 debían ofrecer una. Es bastante menos de lo que exigía la ley mosaica 12.
Estas ofrendas eran para los sacrificios “pacíficos y expiatorios”; en aquéllos había un banquete sacrificial con participación de los oferentes y sacerdotes. Todos los no levitas, el pueblo de la tierra (v.16), debían contribuir con estas ofrendas y diezmos. Por su parte, el príncipe es el encargado de proveer a toda clase de sacrificios, los holocaustos, en los que se quemaba toda la víctima sobre el altar; las ofrendas incruentas de frutos del campo y las libaciones de aceite que habían de derramarse sobre el altar 13, y esto no sólo en el sacrificio cotidiano, sino en los novilunios o neomenias (principio de cada mes), en los que había sacrificios específicos 14, y en las otras solemnidades, como la Pascua, Pentecostés y Tabernáculos 15.

Sacrificios en las principales solemnidades (18-25).
18 Así dice el Señor, Yahvé: El día primero del primer mes tomarás un novillo sin defecto y harás la expiación del santuario. 19 El sacerdote tomará de la sangre de la víctima expiatoria y la pondrá sobre los postes de la casa, y sobre los cuatro ángulos de la basa del altar, y sobre los postes de las puertas del atrio interior. 20 Y así harás también el día siete del mes 16 para los que pecan por ignorancia o por error, y así purificaréis la casa. 21 El día catorce del primer mes tendréis la Pascua. La fiesta durará siete días, y se comerá durante ellos pan ácimo. 22 Ese día ofrecerá el príncipe por sí y por todo el pueblo de la tierra un novillo en sacrificio expiatorio, 23 y durante los siete días de la fiesta ofrecerán en holocausto a Yahvé siete novillos y siete carneros sin defecto, cada uno de los siete días, y un macho cabrío en sacrificio expiatorio cada día. 24 Añadirá la ofrenda de un “efá” por toro, un “efá” por carnero y un “hin” de aceite por “efá.” 25 El día quince del séptimo mes, en la solemnidad, ofrecerá durante siete días los mismos sacrificios expiatorios y la misma ofrenda con su aceite.

Los autores suelen hacer hincapié en las divergencias existentes entre las prescripciones de Ezequiel aquí expuestas y las tradicionales mosaicas. De nuevo tenernos que repetir que el gran profeta no hace sino idealizar el futuro culto en la nueva teocracia. Nunca sus prescripciones se pusieron por obra en contra de las tradicionales. Debemos, pues, atender al simbolismo que entraña la nueva organización propuesta por Ezequiel, como lo hemos hecho al estudiar la estructura del nuevo templo por él diseñado. El profeta habla de los futuros sacrificios siempre con la preocupación ritualista de la pureza.
El primero de todos es el del primer día del nuevo año (primero de Nisán: marzo-abril), en el que se debe sacrificar un novillo en expiación para purificar el templo. Se aspergerá con su sangre los postes o columnas que del atrio interior daban acceso al santuario, la basa del altar de los holocaustos 17 y las columnas de las tres puertas que introducen al atrio interior (v.19). Sobre el holocausto hablará en 46:6. El día séptimo del mismo mes se hará un sacrificio análogo por los pecados de ignorancia o error (v.20) del pueblo. Estos pecados son pecados materiales sin plena advertencia, en contraposición a los cometidos “con mano alzada”18. Difiere esta prescripción de la mosaica en cuanto que Ezequiel señala una fecha determinada para la expiación de los susodichos pecados posibles del pueblo, mientras que en la ley mosaica se prescribía, en general, que debía ofrecerse ese sacrificio expiatorio siempre que se cometieran esos pecados. Además, según la antigua Ley, en el sacrificio con el novillo había que ofrecer un macho cabrío 19.
La Pascua debía celebrarse el 14 de Nisán (marzo-abril), y durante siete días no debía comerse pan fermentado; el príncipe debía ofrecer en este día un novillo en expiación, y en cada uno de los días, siete novillos y siete carneros y un macho cabrío como expiación (v.23). Estos sacrificios debían ir acompañados de un efá de flor de harina (39 1.) 20 pOr cada novillo y otro tanto por cada carnero. Además, cada efá de flor de harina será acompañado de un hin (1/6 del bat, es decir, unos 6:5 L).
Tampoco aquí coinciden las prescripciones de Ezequiel con las mosaicas 21. Vemos, pues, que el profeta, aunque trabaja con datos de la tradición, los cambia a su gusto, según el sentido simbólico que les quiere dar. Ezequiel no dice nada de los corderos que cada familia sacrificaba en la cena del 14 de Nisán 22.

1 Leemos con los LXX veinte mil, con preferencia al TM, que lee diez mil, pues la parte reservada a los levitas también es santa. – 2 Algunos autores, como Spadafora, interpretan estas cifras de cañas de medir, y no de codos. Con lo que las dimensiones serían seis veces mayores de las que hemos expuesto, pues la caña valía seis codos. La mayoría de los autores prefieren leer codos, aunque el TM no dice ni codos ni cañas. – 3 Los LXX leen: “y será un lugar para cosas puestas aparte por su santidad.” Falta “será una parte santa” en el griego. – 4 Cf. Miq 2,iss; 3,Qss; 6:10-11. – 5 “Diez batos hacen un jómer” falta en los LXX. – 6 La traducción “pastos regados” no es segura. – 7 Cf. Jer 6:7; Jer 20:8; Amo 3:10; Hab 1:3; 1 Re 21; Is s,8s. – 8 La frase del v.10 aparece en Lev 19:36; cf. Deu 25:13-15; Miq 6:10-11; Prov n,i; 16,ι ι; 2θ,ιο. – 9 La equivalencia de estas medidas susodichas hebreas con las nuestras fluctúan según los autores. Así, el jómer (el imeru asirio) equivale, según Kortleitner, a 364:4 litros. El jómer aparece reiteradamente en la Biblia (cf. Lev 27:16; Num 11:32; Isa 5:10; Ose 3:2). Los LXX traducen por κόρος. – 10 El güera es el όβολος de los LXX (cf. Amσ 8:5; Exo 30:13; Lev 27:25; Núm 3:47; 18:48). El sido es el σίκλοs de los LXX, que también traducen por διδράχμον. La mina es el maneh del hebreo, que es transcrito por los LXX μνα. Sobre el valor de estas medidas véase el artículo Medidas, pesos, monedas en “Verbum Dei,” I p.272ss (Barcelona 1956). – 11 El jómer y el kor son equivalentes; el primero era medida de áridos, y el segundo de líquidos. – 12 Cf. Lev 27:32; los LXX en el texto de Ezequiel leen diez en vez de doscientos. – 13 Cf. Lev 23:13-18; Num 6:15. – 14 Cf. Lev 23:24; Num 10:10. – 15 Cf. Lev 23:2; Num 15:3. – 16 Los LXX traducen “en el mes séptimo.” El TM dice lit. “en el séptimo, en el mes.” – 17 Cf. £243:20. – 18 Cf. Num 15:30; Lev 4:2; Num 15:22-27. – 19 Cf. Num 15:24. – 20 Cf. Núm 28:5; Num 15:4; Núm 28:5. – 21 Según Num 28:19-22 : “en el primer día se ofrecerían en holocausto dos novillos, un carnero y siete corderos de un año.” – 22 Cf. Exo 12:6s.

Fuente: Biblia Comentada

una porción para Jehová. Este territorio sagrado que se apartará en el centro de Palestina, se mantendrá separado de las particiones asignadas a las doce tribus, siete al N y cinco al S (cp. cap. Eze 48:1-35). Aunque toda la tierra es del Señor (Sal 24:1), esta área tiene significado especial para Él y cumple propósitos especiales que se definen en Eze 45:2-8. Este rectángulo santo (13.6 km por 5.3 km) (vv. Eze 45:1; Eze 45:3) corresponde a Eze 48:8-22, que describe la ubicación de esta porción entre Judá al N y Benjamín al S y que se extiende desde el E del Mediterráneo hasta la frontera oriental. Es un área que se dedica a los hogares de los sacerdotes (v. Eze 45:4) en particular, pero también es para beneficio de todos los adoradores.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Tras la descripción de la gran batalla al final del tiempo de la tribulación, en esta sección se incluyen detalles específicos del reino milenario de Cristo que sigue a continuación. Aquí se encuentra más información específica sobre el reino milenario que en todas las demás profecías del AT. Podría considerarse como «el Lugar santísimo» en comparación a los demás pronósticos sobre el milenio. Como se ha hecho con los treinta y nueve capítulos anteriores, esta sección final también será abordada de una manera literal e histórica, como más conviene al intérprete en todas las Escrituras. En muchos sentidos estos capítulos son los más importantes del libro porque se refieren a la realidad última y constituyen el punto crucial de la profecía de Ezequiel y la restauración de Israel. La sección incluye: 1) el nuevo templo (Eze 40:1-49; Eze 41:1-26; Eze 42:1-20; Eze 43:1-12); 2) el nuevo culto de adoración (Eze 43:13-27; Eze 44:1-31; Eze 45:1-25; Eze 46:1-24); y 3) la nueva repartición de la Tierra Prometida (Eze 47:1-23; Eze 48:1-35).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Eze 48:9.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

— reparto de la tierra: Este reparto de la tierra, que será especificado más adelante (Eze 48:1-7; Eze 48:23-29), nunca tuvo lugar. Se trata de una visión idealizada de la nueva tierra y del nuevo pueblo.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

sacerdotes han de habitar en aquella parte de la tierra que se aparta para el Señor. El gobernante tendrá tierra apartada también. Ya no oprimirá más a Israel, quitándole su propiedad.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

45.1-7 La tierra designada para el templo estaba localizada en el centro de la nación. Dios es el centro de la vida. Debe ser nuestra máxima prioridad.45.8-12 La ambición y la extorsión eran dos de los principales pecados sociales de la nación durante este tiempo (véase Amo 5:10-13). En la nueva economía habría abundancia de tierra para los «príncipes» (Amo 45:7-8) y ya no habría bases para la codicia. Por lo tanto, se les ordenaba a los príncipes y al pueblo ser rectos y honestos, sobre todo al hacer negocios. Considere cómo mide sus bienes, dinero o servicios. Si se le paga por hora de trabajo, asegúrese de trabajar una hora completa. Si vende una tonelada de manzanas, asegúrese de que sea una tonelada completa. Dios es totalmente digno de confianza y sus seguidores deben serlo también.45.17 Las condiciones y las regulaciones para estas ofrendas se describen en detalle en Levítico 1-7.45.21 La Pascua era una fiesta anual de siete días que Dios instituyó para que su pueblo recordara cuando los liberó de la esclavitud de Egipto. En esa primera noche de Pascua, «el heridor» pasó sobre las casas marcadas con sangre de cordero y solo hirió a las que no tenían marca (véase Exodo 11; 12).45.25 A esta fiesta anual celebrada en octubre se le llama la Fiesta de los Tabernáculos. La misma conmemora la protección que Dios dio a su pueblo cuando viajó por el desierto desde Egipto hacia la tierra prometida (véanse Lev 23:33-43; Deu 16:13-17).

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

NOTAS

(1) “Diez”, MTSyVg; LXX: “veinte”.

(2) “Sus”, fem., refiriéndose a la “contribución”, fem.

REFERENCIAS CRUZADAS

a 2406 Jos 14:2; Eze 47:22

b 2407 Pro 3:9; Eze 48:8

c 2408 Eze 48:20

d 2409 Eze 48:9

e 2410 Eze 42:20

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

una parte. La atención ahora pasa a la distribución del terreno alrededor del templo. El distrito sagrado (descrito en 48:8– 20), distinto de las distribuciones a las tribus (vers. 6), era un cuadrado de 25,000 unidades (o codos), especificado en vers. 2. Es el codo o caña que mide 6 codos de largo (40:5; cp. 42:15– 20). Calculado a base del codo, el distrito sagrado es un cuadrado de unos 13.6 km. La tercera parte de arriba o la sección del norte, que tenía 10,000 codos de anchura, es para los sacerdotes levitas (vers. 5). La tercera parte del lugar tiene el santuario en el centro (vers. 2) y una zona para los hijos de Sadoc (vers. 3, 4; cp. 48:10– 14). En la parte sur, que tenía menos anchura que las dos otras, estaba la ciudad (vers. 6). El príncipe tenía « terrenos reales» al oeste y al este del distrito sagrado y de la ciudad.

Fuente: La Biblia de las Américas

El Templo estaba protegido de la profanación por estar situado en el medio del territorio sagrado (unos 20 km2) rodeado por las viviendas de los sacerdotes.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

O, contribución

Aquí el codo equivale aprox. a 52.5 cm., y así en el resto del cap.

Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., diez mil

Fuente: La Biblia de las Américas

[4] Num 35, 2.[9] Los límites de vuestras posesiones.[11] El bato corresponde a 22 litros y es la décima parte del coro, que equivale a 220 litros.[12] Ex 30, 13; Lev 27, 25; Num 3, 47.[21] Ex 12, 15.[25] Lev 23, 39.

Fuente: Notas Torres Amat

»Cuando ustedes hagan el sorteo para dar a cada uno su propia tierra, deberán apartar para el Señor una parcela de doce y medio kilómetros6 de largo por cinco kilómetros de ancho. En la tierra de ustedes, esta parcela y sus contornos serán santificados y consagrados al Señor.

6. Doce y medio kilómetros… cinco kilómetros. Posibles dimensiones del terreno, asumiendo que las medidas sean en codos. Lit. veinticinco mil… diez mil. El texto hebreo no especifica la base de medición.

Fuente: Notas de la Biblia