Misteriosa explosión en planta de fertilizantes en Texas fue intencional, determinan finalmente autoridades federales
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Autoridades federales determinaron que el incendio que provocó una explosión en una planta de fertilizantes en West, Texas en el 2013 y que dejó 15 muertos además de cientos de heridos fue intencional.
Robert Elder, agente especial de la unidad de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), dijo que investigadores llegaron a esa conclusión después de descartar otras posibles causas.
“Hemos eliminado todas las causas accidentales y naturales posibles. Esto fue un acto criminal” dijo Elder.
Entre los muertos que dejó la explosión estuvieron 12 miembros de personal de emergencia que respondieron al incendio inicial.
Hasta ahora autoridades federales y estatales no han realizado ningún arresto en el caso.
El hecho, que es considerado el peor incidente industrial en Texas hasta la fecha, ocurrió el 17 de abril de 2013 en la ciudad de West, Texas, cuando un incendio provocó una explosión en una planta que contenía nitrato de amonio, provocando las fatalidades, ademas de dejar a la mayor parte de la ciudad en ruinas, causando aproximadamente $230 millones en daños, de acuerdo con un reporte de la Junta de Seguridad Química de Estados Unidos.
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Las autoridades locales en Texas descartaron dos semanas después de que ocurriera la explosión que el hecho fuera un accidente.
A la aureola de misterio se agrega el hecho de que el incidente ocurrió dos días después del ataque terrorista en la maratón de Boston, sin embargo hasta ahora autoridades no han negado ni admitido que la tragedia en Texas tuviera motivaciones terroristas.
También hace dos años, el mismo día que las autoridades realizaron el anuncio sobre la nueva investigación criminal, el paramédico Bryce Reed, quien dio extensas entrevistas a medios de comunicación después de la tragedia, explicando las acciones de rescate que él y otros voluntarios de respuesta primaria de emergencia realizaron el día de la explosión, fue sorpresivamente arrestado y puesto bajo custodia federal por la fabricación y posesión de una bomba casera.
Reed fue sentenciando a 21 meses en prisión en diciembre del 2013, y nunca se le vinculó como sospechoso en el caso de la explosión en West.
Aunque Reed ha negado haber estado involucrado en la explosión, varios de sus vecinos dijeron que el sospechoso tenía un comportamiento extraño y creaba historias de haber trabajado con el Pentágono.
Fuente: www.christianpost.com