Múltiples heridos tras tiroteo en Colorado

La policía informó que el autor de un tiroteo el viernes en las cercanías de una clínica para el control de natalidad en Colorado Springs fue “contenido” y que tres de sus agentes resultaron heridos.

La situación ocurrió cerca de una clínica de la organización Planned Parenthood, dijo la teniente de policía Catherine Buckley.

Las ambulancias y vehículos policiales estaban alineados cerca de una intersección. Momentos antes, la policía le pidió a la gente a través de Twitter que se alejara del sitio de un “tirador activo” porque no era seguro, informa AP.

Luego de una serie de videos que mostraban a funcionarios de Planned Parenthood negociando la venta de órganos de niños no nacidos, esta organización ha sido atacada por grupos opositores al aborto, que piden que el Gobierno le retire financiación.

Diversas organizaciones cristianas se han unido para luchar contra las prácticas de Planned Parenthood.

Un ministerio en particular, ha empredido la batalla de una manera distinta…

Seis días a la semana un gran autobús azul se ubica frente al centro de abortos de Planned Parenthood en Houston. Sin duda es muy irritante y una amenaza para la corporación, ya que el bus ofrece ultrasonidos y pruebas de embarazo gratis a cualquier mujer que lo necesite.

Decisiones de vida o muerte se toman en este bus. Miles de mujeres han entrado desde que abrió sus puertas y la mayoría ha decidido quedarse con el bebé.

“Me encanta decirle a la gente sobre el bus”, dice la consejera Karen Davis.

“Es muy importante y muy fácil decir que ofrecemos ayuda, aquí mismo, ahora, en el bus”, indica la consejera Nancy Shaw.

Para los guerreros de oración y consejeros voluntarios, el bus es el recurso perfecto. Un refugio de fácil acceso para mujeres que se dirigen a hacerse un aborto.

“Como hay un tiempo de espera de 24 horas entre el ultrasonido y el aborto, hay esperanza de que pasen cerca de un guerrero de oración quien le dará una de estas tarjetas”, asevera Theresa Camara, de la Coalición por la vida.

Eso le pasó a Richelle Scott, quien creyó tener que abortar pues no podía mantener a un segundo hijo. Ahora su hijo Alan vive y crece gracias al bus.

“Cuando vi el ultrasonido y escuché su corazón, lloré y eso fue todo”, comenta Scott.

Lo que ocurre aquí es simple, pero asombroso: Nueve de cada diez mujeres deciden mantener a su bebé, aunque sólo unos momentos antes pensaban acabar con la vida del feto.

“Al inicio están nerviosas y confundidas y no quieren verlo porque saben que cambiarán de opinión”, dice Cheryl Park, enfermera en jefe.

“Usualmente ellas lloran y se tapan los ojos, pero conforme avanzamos con el ultrasonido empiezan a asomarse. Le decimos “bebé” y a ellas le decimos “mamás” y “oh mira, se chupa sus dedos” y entonces ellas sonríen y lloran a la vez”, comenta Christine Melchor, Coalición por la vida.

Park dice que el poder de ver a una mujer entender su nueva identidad como madre y la realidad de su hijo no se puede menospreciar. Ella y los operadores del ultrasonido se toman el tiempo necesario con las nuevas madres.

“Ellas se quedan en la camilla hasta que deciden que quieren a ese bebé”, indica Park.

Más de siete mil mujeres han visitado el bus desde su apertura hace cuatro años.

A nivel nacional existen más de mil centros de crisis, incluyendo unidades móviles con ultrasonidos gratuitos. Una de las más grandes, Care-Net, se estima que ha ayudado a salvar a unos 400 mil bebés.

Al mismo tiempo, Planned Parenthood está abriendo más mega centros de 10 mil pies cuadrados o más.

Lamentablemente, su modelo de negocios parece funcionar con 70 mil abortos más cada año, en comparación con hace 10 años.

“Nos duele mucho cuando una madre viene, ve su bebé, oye el corazón y aún así va allá”, expresa Park.

Para Richelle Scott, el pequeño Alan es un dulce recuerdo de su decisión. Él le ha dado más determinación para vivir bien su vida y la ha inspirado a escribir un poema sobre lo ocurrido.

“Ahora sobre esta cama de hospital olvido mi fe, pensando que al matar habrá paz. Por favor. Luego Dios interviene y unos meses después, te tengo a ti. Lloras y yo te canto. El sonido de tu voz, Alan, es preciado”, dice Scott.

Fuente: www.MundoCristiano.tv